Se me fue marzo y ni siquiera pude disfrutar del mes de la mujer. Se me fue marzo y a penas me siento una. Y si, se me paso Marzo a cara lavada disfrazada de hombre.
Sin embargo, cuando se me ocurre escribir sobre esto pienso en una sola mujer y convierto a este post en una carta abierta:
"Todo lo bueno que tengo o lo malo que me caracteriza lo moldeaste vos, a tu forma. Y así, como dueña del chancho tuviste tus errores pero quiero pensar que también tus aciertos. Si pienso en vos, para empezar, sueño con hablarte una vez mas y se me ocurre que entre nosotras nunca fue lo mejor pero si era perfecto. Entre nuestras idas y vueltas nos dijimos muchas cosas pero hay 3 situaciones que siempre me voy a reclamar:
- El día que nos gritamos y discutimos porque Jazmín había hecho pis en la cama de Hermano y yo te dije que ojala te hubieras muerto, estaba solo enojada, la verdad es que el día mas feliz de mi vida fue cuando te dieron el alta de la clínica y volviste a casa con los dos monos de peluche, para mi y para Hermano.
- El día que papá me dijo que habías llorado porque no te incluí en el vídeo de fin de 9no año, no me había dado cuenta de lo mucho que te había lastimado hasta el día que me recibí de la secundaría y no fui a buscar el diploma solo porque vos no estabas para sacarme una foto.
- Nunca me enoje tanto con vos como el día que te fuiste. Nunca me sentí tan abandonada. Siempre creí que no habías luchado lo suficiente para quedarte (a veces, todavía lo pienso, pero intento descartar la idea).
Son esas cosas que ahora parecen tan estúpidas e imposibles las que me siguen picando. Son (fueron) situaciones que en cualquier otro hogar serían normal pero no para el mío porque ya no estas. Y sin embargo, yo me acuerdo de todo."